Aprendiendo a jugar al
Poker Online como expertos
El mayor error que podemos cometer cuando comenzamos a introducirnos en el poker es pensar que se trata de un juego de cartas como cualquier otro. Es cierto que el poker tiene una parte de azar importante, ya que delimita el rango de acciones que tenemos en cada mano, pero también es cierto que el rango de acciones que se pueden tomar en base a nuestras cartas es increíblemente profundo, lo que convierte el poker en un juego que requiere una gran destreza mental.

Todo el mundo puede ver los torneos internacionales de poker Texas Hold ‘Em, dónde se juega por premios que superan el millón de dólares, pero resulta imposible ver un torneo de ruleta retransmitido por televisión: esto demuestra que llegar a la élite del poker es una ardua tarea que requiere años de entrenamiento, y a pesar de que comparta escenario con otros juegos de casino, el poker es sin duda el juego predilecto de aquellos que prefieren confiar en sus habilidades más que en la simple suerte en un casino online.

La parte de habilidad que corresponde al juego se puede dividir en dos secciones. La primera es la resistencia psicológica o destreza mental. Comprende todo aquello que se refiere a nuestra interacción con el resto de jugadores, y mide nuestra calidad a la hora de leer entre líneas y saber a qué tipo de jugadores nos estamos enfrentando. Un jugador con gran destreza mental es capaz de saber qué van a hacer sus rivales en la siguiente jugada, pero también es capaz de mantener la cordura, no dejarse llevar por las emociones y transmitir una imagen seria e impasible.

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La segunda sección es la probabilidad matemática, y corresponde a nuestra capacidad para intuir, entre otras muchas cosas, qué posibilidades tenemos de ganar la mano en base a nuestras cartas iniciales, qué cartas pueden darse sobre la mesa en determinadas rondas, qué agresividad debemos aplicar en nuestras apuestas y, sobre todo, qué posibilidad existe de que el resto de jugadores superen nuestra mano. En el poker, las matemáticas determinan cuándo debemos retirarnos, cuándo debemos apostar con agresividad o cuándo no merece la pena siquiera ir a la mano por la baja calidad de nuestras cartas iniciales.

Es verdaderamente importante comprender las probabilidades matemáticas, tanto para el poker, como para otros juegos de casino como, por ejemplo, las máquinas tragaperras online, donde unos conocimientos básicos de matemáticas te resultarán muy beneficiosos para calcular los premios potenciales.

Si aún creemos que el azar en el poker es el factor principal, echemos un vistazo al patrón de comportamiento de un jugador novato que piensa que el poker es cosa de suerte en un casino online. Este nuevo jugador tendrá, con toda seguridad, dos características básicas:
- Lanza faroles con mucha frecuencia
- Juega casi todas sus manos

Por el contrario, podemos comparar estas características con las del jugador medio que llega a las fases finales de competiciones como las Series Mundiales de Poker:
- Lanza muy pocos faroles, y los que lanza son en situaciones de bajo riesgo y escasa recompensa, prefiriendo incluso retirarse momentos antes del showdown.
- Juega muy pocas manos, y tan sólo apuesta de forma agresiva cuando sus cartas iniciales son especialmente buenas.

Un jugador novato de poker que está dando sus primeros pasos en la estadística y probabilidad se hace a menudo la misma serie de preguntas: ¿Cuáles son las cartas iniciales con las que debo ir a la mano? ¿Con cuáles debo retirarme automáticamente? ¿Qué determina la formación de una buena mano inicial? La respuesta es muy sencilla: las manos ideales son aquellas que nos otorgan parejas de cartas altas, y mejor aun cuando pertenecen al mismo palo.

Un ejemplo de tres manos iniciales ideales, por orden de preferencia, serían: A-A, K-K, Q-Q. La pareja de ases es siempre la mejor mano inicial del Texas Hold ‘Em, ya que el As siempre ofrece una gran protección cuando la decisión está en manos de la carta más alta. La cosa se empieza a complicar cuando tenemos dos cartas altas pero diferentes, como A-K o K-Q: estas manos comienzan a depender un poco más de las cartas comunitarias, y por lo tanto aumentan el espacio de acción del tilt o carga emocional del jugador. Ante esto, y guiándonos todavía por la pura matemática, es necesario grabarnos a fuego el siguiente lema: es preferible retirarse tras el flop que llegar hasta el final por el simple hecho de querer rentabilizar nuestra apuesta. Ocurre lo mismo si nos vemos obligados a perder el importe de una ciega.

Como ya habremos intuido llegados a este punto, la probabilidad matemática del poker también depende de condiciones externas tales como las ofertas y promociones que nuestro casino online pone a disposición del jugador. La mejor forma de amortiguar el riesgo de errores en nuestros primeros pasos en el poker es acogernos a un bono de bienvenida, y Bet365 es un ejemplo envidiable de ello. Mediante un bono de Bet365, podemos obtener dinero gratuito en nuestra cuenta dependiendo de la cantidad que hayamos introducido en nuestro primer ingreso, y para ello sólo habrá que registrarse en su página web oficial.

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Asegúrate de leer las condiciones del bonus ya que es posible que tenga requisitos específicos de cantidades apostadas para poder liberarlo en su totalidad. Generalmente el bonus de bienvenida de poker te permitirá únicamente utilizar ese dinero del bonus en las mesas de poker. Sin embargo, otros tipos de bonus te permitirán utilizarlo también en máquinas tragaperras online, apuestas deportivas y otros juegos de casino.

Es probable que muchos jugadores se sientan decepcionados ante la idea de que sea necesario retirarse de las manos con tanta frecuencia para tener éxito en el poker. La televisión y el cine han hecho mucho daño en este sentido, y es que la auténtica diversión del juego reside en esperar nuestro momento para asestar golpes críticos al resto de jugadores, resultando imprevisibles y creando una sensación de terror ante nuestra más mínima apuesta en el momento en que decidimos a lanzarnos a por la mano. Pensar que un estilo de juego así está influenciado de forma casi íntegra por la probabilidad matemática resulta increíble, y es lo que hace que millones de jugadores entren a diario en los diferentes clientes de poker online.

Existe una clase de manos iniciales de valor medio que podemos jugar en base a lo tight que seamos en nuestra estrategia. Por lo general, son las parejas de números medios como 7-7, 8-8, o manos iniciales que incluyen una carta alta y otra de valor medio: A-9 o K-10 serían algunos ejemplos. Estas manos dependen ampliamente del devenir de las rondas y de las cartas que se pongan sobre la mesa, además de la agresividad con las que apuesten los demás jugadores. En muchos casos, si somos principiantes y tendemos a la confusión, será mejor retirarnos y esperar nuestro momento.

Cartas sueltas de valor bajo y malas parejas no deben ponen en riesgo nuestras fichas, y es preferible retirarse inmediatamente cuando nos tocan. Muchos jugadores novatos cometen el error de ir a por la apuesta cuando las cartas son del mismo palo o son de números seguidos. Inmediatamente, creen ver el futuro y piensan que la suerte les regalará una escalera o un color. Las probabilidades de que esto ocurra son demasiado pequeñas como para arriesgar y, aun así, una escalera de valores bajos puede ser fácilmente superada por una mano mucho mejor.



Cuando sufrimos la derrota en una mano que creíamos buena, es interesante recrear la acción en una calculadora de probabilidades tras la partida. Estas calculadoras pueden encontrarse fácilmente a través de internet, y nos ofrecen la posibilidad de introducir un número determinado de jugadores y las manos iniciales con las que cuentan. Inmediatamente, la calculadora nos dará el porcentaje de probabilidad que tenemos de ganar con tales manos iniciales, y sabremos qué hacer si la situación vuelve a darse en el futuro. Las manos iniciales de cartas altas relativamente dispares entre sí (como A-J o A-10) siempre suscitan un gran número de dudas en los novatos.

Debemos ser conscientes de que no es lo mismo jugar un A-A que un K-10, por muy altas que nos parezcan las cartas. Si tras el flop no lo vemos claro, no debemos jugárnosla a las dos últimas cartas y multiplicar las pérdidas en caso de derrota. Si aun así te encuentras confuso en cualquier partida y con cualquier mano, no dudes más: retírate y salva los muebles, porque la probabilidad de errores cuando nos tiembla la mano es mucho más alta que la probabilidad de ganar sin saber cómo. Apostar sin conocimiento en el poker es igual que contestar a un examen tipo test de forma aleatoria y esperar el aprobado.

Si queremos asegurarnos de que la probabilidad del juego está intacta, debemos acceder siempre a salas de poker legales y con garantías, como PokerStars, Bwin, William Hill o Bet365: nos ofrecerán incentivos, grandes torneos, una comunidad fuerte y la posibilidad de labrar nuestro nombre en la historia del poker si finalmente contamos con el talento suficiente para ello.