Aprendiendo a jugar al
Poker Online como expertos

Bad Beats

El poker es un juego rodeado de mitos e historias ficticias. Muchas nociones preconcebidas sobre el juego nos llegan desde el cine y la televisión, pero lo cierto es que pocos mitos sobreviven en nuestra mente una vez hemos llegado a manejar nuestras cartas con cierta habilidad. Sin embargo, las historias de grandes hazañas y anécdotas son un motivo de conversación común entre los jugadores más experimentados. La línea entre realidad y ficción, al igual que cuando jugamos nuestras cartas sobre la mesa de poker, la decidimos nosotros.

Un bad beat es el hecho de perder contra una mano débil cuando nosotros contamos con una mano muy superior. Los jugadores que sufren un bad beat son víctimas de los faroles de sus rivales, que han superado la resistencia psicológica del contrario y les han conseguido mentir con efectividad. Los grandes bad beats involucran enormes cantidades de dinero en apuestas, y suponen el lanzamiento de faroles extremos y muy arriesgados. En ocasiones, es posible que estos faroles cuelen si hemos realizado un juego tight y muy seguro durante la partida, combinado con ocasionales apuestas de mucha agresividad en grandes manos, pero lo cierto es que farolear no es recomendable casi nunca.

Las historias sobre grandes bad beats son recurrentes en el poker. Existen jugadores que han perdido con una mano inicial A-A, la mejor en el Texas Hold ‘Em, ante la decisión de un rival dispuesto a apostarlo todo a pesar de ir perdiendo. Sin embargo, muchos jugadores novatos no saben cuál es el momento adecuado para intentar colar un farol de este tipo si contamos con una mano mediocre. La respuesta es sencilla: nunca o casi nunca. Si hemos cometido el error de pasar del flop con una mala mano inicial, la mejor opción casi siempre es retirarse tan pronto como la apuesta suba, a pesar de que perdamos nuestra apuesta de inicio. Si aun así estamos decididos a colar un farol, es preferible hacerlo en jugadas donde el bote es bajo ya que, si nos descubren, las pérdidas serán menores.

Un bad beat tan sólo puede colarse en situaciones muy específicas, y aun así estaremos dejando en manos del azar lo que debería ser, en teoría, trabajo de nuestra habilidad con las cartas. Lo ideal es esperar a que el azar nos regale unas buenas cartas iniciales, y a partir de ahí, dejar que nuestro juego fluya, baremando los factores psicológicos de la mesa y haciendo un cálculo probabilístico adecuado para ligar nuestras outs.